Me encantan estos postres por lo que me recuerdan al hogar y a la buena compañía así como los cockels me recuerdan a la piscina y al calor de agosto.
Esta receta la hice el fin de semana, ya que venían familiares a comer y la verdad es que les gustó mucho. Es muy sabrosa ya que no lleva azúcar si no miel y todos los ingredientes le dan matices diferentes a cada bocado.

¿Ingredientes?
- 200 gr de arándanos frescos
- 1 cucharadita de esencia de vainilla
- 5 cucharadas soperas de aceite de girasol
- 5 cucharadas soperas de miel
- 3 huevos
- 160 ml de leche de coco (si no tienes, echar nata líquida)
- 200 gr de harina
- 16 gr de levadura química
- 50 gr de almendra molida
- 50 gr de nueces picadas
- mantequilla para untar el molde
- 2 cucharadas soperas de azúcar para espolvorear por encima
¿Receta?
- Precalentamos el horno a 180º.
- Untar con mantequilla un molde.
- Mezclar el aceite con la miel en un cuenco e ir incorporando los huevos uno a uno.
- Añadimos la vainilla y después la leche de coco. Batir.
- Añadir la harina y la levadura, mezclar bien.
- Dejamos reposar la masa en el cuenco con un trapo por encima durante 20 minutos.
- Añadir los arándanos y las nueces, mezclar bien con la masa hasta que quede todo integrado. Si se desea, cambiar las nueces por almendras, lo que más nos guste.
- Distribuimos la masa por el molde y esparcimos la almendra molida por encima y el azúcar.
- Cocemos el pastel en el horno 20 minutos.
- Una vez listo, lo sacamos y dejamos enfriar.




